Abr 01 2014

La dignidad es salario.

En mayo de 2010, los salarios públicos sufrieron unrecorte del 5%. A partir de ese momento las políticas de reducción del déficit han consagrado la congelación salarial como algo habitual, a lo que se añade el RDL 20/2012 de medidas para garantizar la estabilidad presupuestaria que suprimió la paga extraordinaria de diciembre de 2012.

A esta situación se suma el importante aumento de los impuestos directos e indirectos, la subida de las bases de cotización a los distintos regímenes de Seguridad Social... Todo esto ha provocado que el poder adquisitivo de los empleados públicos se sitúe en términos de hace una década, sumando una pérdida que roza el 25%.

  • FSP-UGT considera imprescindible:
  • El mantenimiento del poder adquisitivo de los empleados públicos en base a criterios objetivos (IPC,crecimiento económico, etc.).
  • La adopción de medidas para incorporar en los presupuestos de cada año los créditos necesarios para compensar la pérdida del poder adquisitivo desde 2010.
  • Desarrollo del Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP) en materia retributiva, fundamentalmente aquellos en aspectos relacionados con la carrera profesional.

La disminución del volumen de empleo público también contribuye significativamente en la reducción del gasto en salarios. Una de las circunstancias directas de la reducción del gasto en personal es la destrucción de empleo público. Desde la llegada del actual Gobierno se han perdido unos 500.000 empleos públicos.

La profesionalización de los empleados públicos (mediante la formación, la cualificación, la promoción y la carrera) constituye un factor relevante para incrementar la productividad de cada empleado público y de la

organización en su conjunto. Dicha profesionalización conlleva ineludiblemente un reconocimiento salarial a la progresión desarrollada al respecto, lo que contribuye a la mejor calidad del trabajo desempeñado. Es además un instrumento de motivación y compromiso del personal. Unos empleados públicos respetados y motivados que garanticen nuestro Estado de Bienestar.

El Estado de derecho requiere equilibrios y contrapesos. Un empleo público fuerte, motivado y con unos salarios dignos es un factor crucial. Del mismo modo que ninguna democracia puede funcionar sin partidos políticos y sindicatos, es fundamental una Administración integrada a todos los niveles por empleados públicos que ingresen y hagan carrera por méritos profesionales con una contraprestación salarial que se corresponda con sus funciones y que sirvan a los ciudadanos y no a los partidos.

La devaluación salarial ha constituido un claro freno al proceso de recuperación económica y de creación de empleo, haciendo inútil el extraordinario sacrificio experimentado por los empleados públicos (y la sociedad en general) durante la crisis, en sus condiciones de bienestar y en la atención a sus necesidades básicas.

FSP-UGT ha constatado la necesidad de acordar una serie de medidas cuya finalidad sea dignificar los salarios de los empleados públicos a través de las siguientes líneas de actuación:

  • Solo la apuesta por un empleo de calidad y salarios dignos y en  condiciones de igualdad, conseguirán ser productivas y podrán competir y sobrevivir a largo plazo.
  • Para reforzar el Estado de Bienestar es condición necesaria cambiar la política salarial, pues el salario debe proporcionar a todo empleado público y sus familias una remuneración suficiente. Sin una remuneración suficiente se niega la dignidad de la persona y se dificulta su participación en la vida política, social y cultural.

Unos salarios dignos suponen la mayor garantía para el desarrollo de unas prestaciones sociales acordes con las realidades de la ciudadanía, pues contribuyen a una mayor redistribución de la renta, corrigen desigualdades y refuerza la cohesión social.

  • FSP-UGT considera necesario restablecer la negociación colectiva en función de sus principios esenciales: buena fe, publicidad, transparencia, eficacia y vinculación a lo firmado. Hay que dotar a la negociación colectiva del protagonismo que el EBEP pretendió. Es un objetivo irrenunciable negociar en los ámbitos correspondientes (mesas, convenios...) y tener como meta llegar a las tasas de cobertura salariales anteriores a los “decretazos”, así como negociar subidas salariales que permitan la recuperación del poder adquisitivo.
  • Continuaremos reclamando la devolución del salario perdido en el recorte del 5% de 2010, en las sucesivas congelaciones durante cuatro años consecutivos y en la supresión de la paga extra de diciembre de 2012.

No es justo que los empleados públicos estén afrontando los precios actuales con salarios de una década. Fuimos los primeros en hacer sacrificios cuando empezó la crisis y reclamamos al Gobierno el compromiso de que seamos también los primeros en percibir la recuperación a través del incremento salarial que nos corresponde.

Visto 3900 veces Modificado por última vez en Martes, 01 Abril 2014 15:04